Una corriente de agua rompe contra la piedra y sigue su camino. Una hoja salta al vacío, abandonando a su árbol. Una nube viaja. Un perro se sumerge para aplacar su sed, y luego volver a casa. Un bebé se ríe, ¡qué ácido el limón!. La playa desierta, al alba, esperando lo que se desea, deseando lo que se espera... El agua, helada, transparente, llena de espuma y fuerza.
Cada hecho, objeto y sentir, merece atención.
Nada analítico ni intento de racionalización, simplemente observar.
domingo, 6 de enero de 2013
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