martes, 2 de diciembre de 2008

The Final Cut.

Llegué al cierre de los ciclos lectivos marzo-noviembre, al cierre para esa pertenencia absoluta que sentía en un lugar al que conocía como a mi casa.
Pasillos que recorrí por doce años consecutivos, con algunas personas que permanecieron pese a los cambios y a las materias en diciembre y demás... Otras que se fueron y nunca volvieron, y esas que llegaron justo para cerrar juntos este año.
Es extraño saber que el año que viene espera la jungla de cemento, espera la ciudad de la furia. Lista para devorar todo lo campechano que lleva uno en la sangre, con esa fastidiosa necesidad de escuchar el silencio cada tanto, o al mar y lo que siempre tiene para acotar... con la de mirar para arriba y ver estrellas conocidas, estrellas propias y compartidas...
También es raro saber de la distancia, ser consciente de ella y de sus efectos posibles y factibles. Prefiero no adentrarme, ya va a tener lugar esa rumiación en Buenos Aires.

Secundaria, te banco. Fuiste genial mientras duraste, ahora sos un recuerdo de esos que están enmarcados y tienen brillitos.

1 comentario:

LBDT_colo dijo...

Vos tenes un blog para las refelexiones de los adolescentes.
Yo tengo uno para la reflexion de los hinchas de futbol.
No hace falta decir todo lo que te quiero.
Gracias a esta vida por haberme dejado conocerte.