jueves, 29 de noviembre de 2012

Dejate de joder con los dolores dulces.

Nunca pensé que despedirme sería tan doloroso. Creí que como ya me había planteado el dolor a sentir, estaba minimizado a su expresión más ínfima. Consideré con firmeza la posibilidad de que todo ya había sucedido, y que lo que faltaba era simplemente la reafirmación.
Pero, una vez más, mi plan fue insuficiente. Las restricciones que planteé no alcanzaron para contener lo que las variables adjudicaron al modelo. Y me sobrepasó. Me sobrepasa. Pensar que no te veo de nuevo, que se acabó el "Florcita", que ya no hay más "pelotuda. ¿cuándo volvés?" ni historias sobre zainos, San Julián y familias desconocidas...  Me parte el alma (ni hablar de mi corazón). Y se me da por tus amigos... bien Walker.

Gracias por enseñarme a cuidar mi jardín. A entender que siempre hay lugar para reflexionar y volver, y conseguir perdones sinceros y valientes. Que la plata no hace a la felicidad. Que los perros son los mejores amigos que se pueden tener. A comprender que la vida da múltiples oportunidades para crecer. Y que más vale morir de pie que vivir de rodillas (¿cola de león o cabeza de ratón?).

Te voy a extrañar para siempre. Y para siempre vas a vivir en mí. Soy un calco, tu fiel expresión en gran cantidad de sentidos. Me enorgullece más allá de tus errores y aciertos. Sé que tengo mi camino.

Te amo abuelo.

Siempre tuya.

Florcita.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Verdad(es)

Le dieron a cada uno un cristal, sin instrucciones y en secreto. Algunos lo escondieron con recelo, otros lo atesoraron, y muchos corrieron para contarle al mundo acerca del regalo recibido. ¿Sirve para prender fuego? No, seguro es para cortar... ¿o en realidad es un diamante, que podría vender?
Sólo algunos notaron la hendidura que convertía el liso cristal en ventana, y aunque les contaron a los demás, no todos creyeron. Unos pocos se animaron a abrir. Cuando lo hicieron, se iluminaron, y entonces otros quisieron ver también. Pero cada uno era el único que podía encontrar la muesca de su cristal: dos o tres se atrevieron a invertir su tiempo (preciado y efímero) en rastrear cada recoveco del mínimo cristal hasta encontrarla.
Y cómo disfrutaron al ver esa hendidura... casi tanto como cuando la abrieron.
Entonces, supieron. Por la ventana se veía una fracción de la realidad. Si lograban amalgamar lo que cada uno percibía, podrían admirar la totalidad. Hubo quienes observaron que era caleidoscópica. Con la calma, el cambio; con la tormenta, el cambio; con la brisa, el cambio; con el amanecer, el cambio: así, nunca podrían conocerla en forma absoluta. Pero al menos conocerían una parte. Desde entonces, buscan que todos abran y compartan lo que esconden su cristales.

"La verdad es multidimensional y, en asuntos de este tipo, las diferencias de aproximación a la verdad pueden justificarse sobre la base del gusto o la agudeza de percepción". 
Charles P. Kindleberger.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Ambición.

Medir las ambiciones para encontrar el punto justo. Sin techos, sin rencores, sin lamentos ni arrepentimientos. Sin nostalgia por el camino que no se eligió. Con la tranquilidad de dejar todo en cada segundo. Con la consciencia libre. Y vivir.

Examina los anales de la historia, recuerda lo sucedido en el ámbito de tu propia experiencia, considera con atención la conducta de casi todos los grandes desafortunados, tanto de la vida pública como de la privada, sobre los que hayas leído, oído hablar o recordado; y verás que las desgracias de una gran parte de ellos derivan de no saber cuándo estaban bien, cuál era el momento de quedarse quietos y darse por satisfechos.
Adam Smith - Teoría de los sentimientos morales.


Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar... Pasar haciendo caminos. Camino sobre la mar.