sábado, 27 de octubre de 2007

Sueños.

¿Por qué todos lo soñado tiene conexión con lo que alguna vez vimos?
¿Por qué nunca soñamos cosas que no existen o que no están conectadas con algo existente?
Paralelismos, analogías, "incoherencias". Siempre conectadas con algo real.

Palabras II.

Las cicatrices de las nubes que tapan todo traslucen las esquirlas del brillo de las estrellas que caen muertas. Avecinan el ocaso inminente que reposa en la presencia del pasado intermitente que no se deja olvidar. Retomar las sensaciones y analizarlas por todos lados desde distintos puntos llegando a las mismas conclusiones una y otra vez (¿para cuando algo nuevo?).

La sucesión de instantes se desordena y se llena de ausencia desde los rincones más remotos de su existencia hasta los que se distinguen fácilmente, considerando la esencia del orden en sí mismo como algo cuestionable que se vuelve centro de las nuevas formulaciones de preguntas que atacan a las bases de todas las cosas (¿y si hay que cambiar todo porque hubo un error al principio?).

Lo profundo de los sueños es cambiado por la extraña y desconocida sensación del insomnio, que en al principio produce magnanimidad al permitir soñar despierto y sin dormir (a veces hasta de pie), pero después lleva a la sensación de sentirse diferente por estar en ese estado (aunque en realidad maquinemos sobre las razones por las cuales estamos ahí). Al final, por lo menos en mí, no es más que desesperanza y desesperación por no poder reconciliarme con el sueño y conseguir la paz que da dormir dormido (permite no separar lo real de lo imaginario).

La tristeza abunda y con su fuerza (que siempre es más) abruma a la felicidad. En esos momentos es cuestión de ponerse a pensar en las cosas buenas y dejar a un lado lo malo. Concentrarse en lo primero y sentirlo cerca. Y las sonrisas se empiezan a arrimar.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Paredes I

No matter what existed
A few short years ago
The happy days were busted
and that's the way things go.
What a good time
what a lovely time
What a good time
What a lonely time.

Revolver el pasado no me lleva a nada. Pareciera que lo hago sin pensar. Siempre vuelvo a lo mismo. Paredes, encierro, ausencias, recuerdos, anhelos. Una y otra vez en mi mente rebotando de un lado al otro sin dejarme pensar con claridad.
Pensar que la felicidad que existió no vuelve más, porque ese pensamiento no se va más, aunque el viento sople con todas sus fuerzas a mi favor (casi nunca parece, pero a veces es así). Que aproveche cada oportunidad en la que algo "malo" pasa para aparecer y agrandar todo aún más, y que el mal momento que debía durar dos horas termine durando semanas y traiga somatizaciones que nada placentero producen.
No construir paredes. Gastar los ladrillos en puentes. Esa quizás es mi solución.
Ahora es cuestión que además de escribirlo y admitírselo al resto, lo crea y lo sienta. Y lo haga.

martes, 16 de octubre de 2007

Palabras I.

A veces me agarra el ataque de inspiración, normalmente en noches de insomnio. Cuando me ataca, hago una lista de palabras que deseo usar en el texto que estoy por escribir. Y salen cosas como la que está a continuación, que incluye algunos de los pensamientos que en esa noche me perseguían atras de las palabras.

Los gritos que componen a los silbidos del viento son sólo el ensordecedor silencio que intentar repasar la profundidad del alma provoca.
Los llantos que forman a las gotas de lluvia son los atormentadores ruidos que aparecen al intentar remontar barriletes completos de nostalgias, melancolías y melodías desabridas.
Los tropiezos costumbristas complementan el vacío entre la sequedad de los océanos (solían estar llenos de la sal de las lágrimas) y las selvas de palabras nunca pronunciadas.
El frío del infierno que el álter ego lleva consigo es producto de la mezcla entre el ruido de la nada y la incomodidad de la piel entre los huesos y el aire.
El dolor de las desilusiones se une a la tristeza de las decepciones y conforma la desesperación de no encontrar un lugar a donde ir cuando el deseo es simplemente ser, sin ataduras ni complejos.
Pretender no entender los símbolos no es más que intentar quitarse de la espalda el poder de cambiar las cosas, de transmitir y convencer a los demás, de tener la posibilidad de ser alguien más.
La mediocridad se esparce como un río de deshielo, envenenando las raíces de todas las personas en contacto con la tierra que es nutrida por su agua, proclamando la ignorancia como la mejor opción.
El inconsciente colectivo, al tener tantos datos y procesos por seguir, termina seleccionando la información que desea transmitir, porque no da abasto para tanta demanda constante e impertinente que ante el incumplimiento acusa de cualquier banalidad (hasta menciona cosas que no conoce verdaderamente por el simple hecho de escupir más palabras).

lunes, 8 de octubre de 2007

Cotidiano.

Desesperante historia triste.
Existió, simple experiencia del creador.
Imaginación y palabras: la solución acentuaron.
Fortalecen el repaso, lloran el pasado.
Suplicamos protégelo hasta siempre mediante parodias.

Eso salió de recortar palabras y organizarlas azarosamente. La revista que me tocó recortar para hacerlo era bastante vieja, de hace un par de años donde las olas de secuestros eran cosa de todos los días en las ciudades grandes del norte del país. Tenía una nota al actor que personificaba antes a James Bond, no me acuerdo el nombre.
No era una revista que me llamase la atención, menos en días de absoluta dispersión como los de últimamente, creo que era una Viva. De esas que hay muchas en mi casa y ya casi no leo por estar todo el tiempo en cualquier lado menos en mi pieza (quizás por eso ando tan poco relajada últimamente, y me duele tanto la espalda).
Cada tanto nos da actividades buenas la profesora de Culturas y Estéticas Contemporáneas, me está enseñando mucho sobre el arte y los movimientos, me gusta la materia y sobre todo cuando me deja la libertad de escribir lo que quiera sobre cada una de las cosas de las que habla en clase sin cansarse y sin quedarse sin argumentos, aunque de todo el aula la escuchemos muy pocas personas y los demás la traten de loca por sus pelos colorados y sus trabajos prácticos tan extensos y descriptivos.

Una colgadera terrible con el blog, escribir no estoy escribiendo mucho últimamente. Pero tengo un par de escritos guardados para publicar algunas entradas entre esta semana y la que viene si es que mi memoria no me falla.

Un deseo para terminar: quiero aprender a escribir poesías.