Verdaderamente en algún momento de mi vida tuve el inocentísimo pensamiento, la banal creencia, de que algunas cosas eran para siempre.
Creía en la eternidad de la amistad, en la del amor, del respeto. Era uno de mis principios inamovibles. Crecí para darme cuenta de que las cosas no eran como yo pensaba y defendía, que las cosas son cíclicas y se modifican siempre sin cambiar. Nunca son iguales por demasiado tiempo, mi pensamiento estaba basado en la inocencia y la fantasía de un cuento, una historia, una irrealidad.Pero fue tarde. Ya todo el dolor y la desilusión habían entrado en mi cuerpo e inundado mi ser completamente. Por muchos ratos estuve así, sin querer admitir la realidad, que las cosas se habían modificado para un lugar en el cual yo no encajaba para nada, un lugar que no me gustaba ni era lo que yo esperaba. Pero hice o intenté hacer un click, o por lo menos hoy me gusta creer eso.
Decidí ya no esperar nada de nadie. Simplemente dejo que me sorprendan, por más triste que suene. Porque la desilusión me dolió como nunca me dolió nada en la puta vida, porque nunca más quiero sentir eso porque sinceramente es lo peor que hay. Dejé de planearme en relación con los demás, de prestarle atención al futuro y de planificar cada paso priorizando el futuro al presente. Solamente a veces lo hago, y esas veces me desilusiono como si fuese algo que va de la mano y es inseparable. Yo + Planes = Desilusión. Exactamente como desde siempre, como cuando era aún más chica. Asquerosa desilusión. Debido a eso, intento planificar hasta la espontaneidad, todo encubiertamente, como si fuese que me estoy intentando mentir a mi misma (como si eso fuese posible). Y soy perfeccionista y analítica al cien por cien, y por lo tanto no dejo margen de sorpresa. Aunque a veces hay algunas cosas que me sorprenden, pero son solamente aquellas que no llegaron a entrar dentro de mis planes previsorios. A veces para mal, a veces para bien. Igual esas sorpresas no dejan de gustarme siempre.
Todo complicado, todo para complicar. Extremadamente de onda, absolutamente al pedo. De nada sirve, para nada lo recomiendo.
Un gran remedio para un gran mal.
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2 comentarios:
Eso dolió.
Me hiciste recapacitar demasiado. Y llegar a la conclusión de que le tengo miedo a muchas cosas.
Solía ser una persona qe se autogeneraba expectativas de esto y lo otro(aún sigo un poco), y qe cuando llegaba el momento se desilucionaba. le buscaba el más mínimo detalle a todo.
Creo qe progresé demasiado desde ese punto, little by little aprendí qe la "perfección" de manera semejante para todo el mundo no existe, es decir qe no hay un lugar donde diga -esto es lo perfecto y -esto es lo incorrecto-, sino qe cada uno de nosotros establecemos qe es lo "perfecto", inmejorable, completo, insuperable, impecable, etc. o no. Dependiendo principalmente de la persona, del momento o lugar y de nuestras ideas, intenciones, obejetivos o razonamientos.
O algo así.
Hoy me pegaste mucho.
Sabés qe cada uno de tus golpes hacia mí, van a regresar a tu cuerpo en doble potencia y de manera instantanea (?
(se hacía la mala)
Igual,
te quiero muuuuuucho mucho mucho.
Y estoy para lo qe sea. Y todavía tengo qe hablar con vos respecto al importante tema.
UNA VEZ LE PREGUNTE A MI MAMA, INOCENTEMENTE COMO DECIS VOS AHI CAPAS, SI LA FRASE NADA ES PARA SIEMPRE ERA VERDAD,
ME DIJO QUE EL AMOR QUE SENTIA POR MACARENA Y BRENDA ERA ENTERNO.
ME SONO UNA CURSIDAD ELEVADA A LA DESIMA POTENCIA,
LO PIENSO ASI,
Y HAY COSAS QUE VAN MAS ALLA DE LA MUERTE Y DE TODO LO QUE PUEDA PASAR.
brendii
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