Creo que es un fenómeno bastante inusual que se reunan el antídoto más fuerte y la enfermedad más dolorosa en el mismo hecho. No sé como se enfrentan este tipo de situaciones, porque si se abandona eso por ser enfermedad, se está abandonando la posibilidad de curarse de todo momentáneamente.
Quizás dependa de que tan importante se considere al antídoto en relación a la enfermedad y viceversa, pero no puedo plantearme la situación de no tener ese hecho sin que exista una de las dos partes.
Es como un yin yang, no existe el antídoto sin la enfermedad correspondiente.
Pero me encantaría que sean independientes...
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