Todos los días martilla mi mente alguna quimera. Cuando la piel arde de temor, cuando los ojos no quieren ver nada que no reste. Y lo que acompaña desaparece, y sólo queda un referente de lo que no quiero ser. Cuando lo que inunda se funde con lo que quema, cuando ni hogar es lo que queda. Y sé en algún lugar, que cada paso que no das, por miedo a fracasar, es un paso atrás. Pero estoy cansada de caminar hasta el borde de la pared sin poder salir. Curiosa por saber que hay afuera, asustada de que cada vez haya más ladrillos. Inconforme pese a tener "respuestas", confundida por no entender las cualidades de cuestiones físicas en la mente. Cansada de que siempre haya más, de que el infinito sea tan inalcanzable y por lo tanto casi no exista.
Quisiera lograr abstraerme totalmente, y dejar estas modificaciones en la pared.
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1 comentario:
Que espectacular que me pareció este nuevo post. Da mucho de que hablar, y obviamente se nota que estás sufriendo la metamorfosis típica adolescente, en la que yo también me siento inmerso... Me pregunto también si hay más paredes, si quedan tantas luchas, si hay que hacerse Solo en un terreno tan compplicado. Parece ser que si.
un beso flor
jerónimo.
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